1-Nací el 11 de junio de 1992.
2-Soy primogénita.
3-Tengo un hermano más chico que yo.
4-Mi agua favorita: jamaica.
5-Soy ejecutante de danza folclórica.
6-Soy psicóloga.
7-Me gusta bailar.
8-Mi color favorito: azul.
9-Sólo he salido del país una vez: Canadá. (hasta ahora)
10-Mi padre murió cuando yo tenía 21 años.
11-Para tener un diálogo conmigo me gusta escribir.
12-No me gusta hacer planes ni registros de sesión.
13-Me gusta escuchar a la gente.
14-Me gusta aprender.
15-Me gusta platicar con mis amigos, saber de ellos, verlos.
16-Me gustaría volar en globo.
17-Mi primer beso fue a los 21.
18-Mi primer novio fue a los 21.
19-Le tengo miedo a las serpientes.
20-Le tengo miedo a no saber qué pasa después de la muerte.
21-Prefiero más el té que el café.
22-Me gustaba mi mejor amigo.
23-Fui novia de mi mejor amigo por 12 horas.
24-Mi primer viaje sola fue a Guanajuato a la bienvenida de movilidad.
25-Viví en León, sola, por 6 meses.
26-Me gustan los ojos.
27-Entre mis bandas favoritas están Café Tacvba, The beatles, Culture Club, Conjunto Primavera, Los Askis, El gran silencio, Creedence, Timbiriche,
28-De mis cantantes favoritos están Natalia Lafourcade, Julieta Venegas, Alex Sintek, David Cavazos, Carlos Rivera, Michael Jackson, Kalimba,
29-Me gustaría viajar a Alemania.
30-Podría usar tenis todos los días.
31-Logré hacer un diplomado en línea en un área que siempre quise conocer.
32-Me gusta viajar aunque sea un corto tiempo.
33-No tengo apéndice.
34-Participé en dos feriales.
35-Trato de hacer todo lo mejor posible.
36-Tengo licencia de manejo y no manejo.
37-Amo pasar tiempo con mi familia.
38-Amo ver paisajes, ver el cielo, tomarle fotos.
39-Aparte del inglés he estudiado francés y alemán.
40-Tengo amigos de otras ciudades: Cd. Juárez, CDMX, Torreón, Tijuana, Puebla, Yucatán, Tamaulipas, EdoMex.
41-Pienso demasiado, soy muy racional.
42-Prefiero viajar a la ciudad para poder caminar que ir a la playa.
43-He hablado con personas de otros países.
44-Algunas publicaciones que hacía llegaron a El Salvador y Honduras.
45-Me gusta el trabajo con grupos.
46-Soy obsesiva con muchas cosas, como la ortografía.
47-Tengo muchos libros sin terminar de leer.
48-Por lo regular me guardo muchas cosas y después exploto.
49-Tengo alergia a los exámenes.
50-Tengo una colección de llaveros.
51-Mi papá me entregó una colección de monedas.
52-Tengo un cajón lleno de cosas del recuerdo.
53-Me gustan las mariposas.
Datos personales
- SuFa
- Estoy en constante crecimiento, es por eso que necesito expresarme, así saco lo que tengo en mí para no estallar.
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viernes, septiembre 22, 2017
lunes, mayo 01, 2017
Hasta ahora me doy cuenta.
Después de tantos años viviendo conmigo misma me he dado cuenta de que soy bella, de que me veo bien y que siempre lo he hecho.
No sé cómo pasó ni cuando pero lo he notado.
Siempre había pensado que no soy Miss Universo pero debía tener algo lindo y comencé a pensar en mis ojos, una de las partes que más me gustan de mí, y mis piernas que, aunque las oculto, las considero fuertes y bellas.
Aun cuando pensara en ello yo sentía que no valía la pena esforzarme más y que lo que proyectaba no era lindo, los demás no lo admirarían porque no era bonita. Realmente no sé de donde surgió esa idea pero estuvo ahí desde que tengo memoria.
Aunque las demás personas me dijeran que me veía linda o que era bonita yo no lo creía, había una barrera que me impedía creerlo, tal vez ellos veían algo diferente que no era y lo hacían para hacerme sentir bien.
De un tiempo a acá pasaron varios sucesos encadenados que me han llevado a sentirme bien con lo que soy, de paso, me ha ayudado a cambiar esa perspectiva de mí misma. Ahora me veo al espejo y me gusta lo que veo; sé que no soy perfecta, ni mi cuerpo lo es y ha tenido algunas trasformaciones pero no por eso es menos que el de otras personas. Sigo teniendo dudas sobre lo que visto y si les va a agradar a los demás, miedo de que haya comentarios al respecto a mis espaldas, pero pronto desaparece cuando me veo al espejo y me gusta lo que hay reflejado.
He estado viendo fotos donde aparezco, desde la infancia hasta ahora, si bien no he pasado por los mejores momentos, en la mayoría de ellas me veo bien, sonriente, linda, me veo bien vestida; pienso en lo que me decía a mí misma en ese momento y hay desaprobación o me sentía incómoda y no sé por qué si no estaba tan mal.
Me he interrogado algunas cosas, he sacado conclusiones, he preguntado a otras personas cosas que no entendía y con su respuesta me ayudaron a comprender. Gracias por eso.
Estoy consciente de que aún me falta pero estoy en camino.
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lunes, enero 23, 2017
Susita.
Ella estaba ahí, frente a mi. Era tan pequeña y linda, nunca la había visto así y sé que ella no se lo cree cuando alguien se lo dice. Mientras crece no se lo creerá; es triste, lo sé.
Ella estaba ahí y me dio sus manos. Eran tan pequeñas y suaves, dulces manitas hermosas. Fue ahí cuando algo dentro de mi se rompió y comencé a llorar. Yo la abracé y le dije que era hermosa, que era linda, guapa, bella, creativa, que podía hacer todo lo que ella quisiera porque es poderosa.
Le anuncié que tendría un hermano pronto y que será genial, que su mamá ha hecho todo lo que ha podido por ella, que su padre hizo todo lo que tenía en sus manos para que ella estuviera bien.
Ella dijo que tenía miedo, mucho miedo, desde siempre. A veces estaba enojada pero el miedo no se iba nunca. La abracé muy fuerte y seguí acariciando su hermoso cabello negro.
Me senté, la cargué y la arrullé entre mis brazos mientras seguía diciéndole que todo estaría bien, que mientras crezca todo saldría bien, que es hermosa, bella, que su familia la ama, que tendrá amigos increíbles.
Poco a poco fue integrándose a mí. Se metió en mi pecho en un profundo abrazo y eso alivió nuestra alma.
Susita, me alegró mucho verte nuevamente. Perdón si en algún momento te olvidé, ahora sé que vives en mí y llenas todo mi ser y eso me hace mucho muy feliz.
lunes, enero 16, 2017
Un momento de caos.
¿Cómo se hace para estar del otro lado? ¿Cuándo sabes que puedes dar el paso y se quedarán juntos ahí?
Hace años conocí a un Hombre, nunca antes lo había visto, a pesar de ser amigo de mis amigos y vivir relativamente cerca de donde viví, y ese día llegó a mi casa junto con mi amigo y otro chavo. La verdad no recuerdo haber hablado con él o ver bien su cara, mi amigo era mi alegría esa vez y me dediqué a ofrecer una buena recepción y pasarla muy bien, pasear y enseñarles la ciudad.
También recuerdo que pasó algo curioso, esas cosas que no te explicas por qué suceden y parecen mágicas, este Hombre y mi primo resultaron conocerse desde la primaria, se habían distanciado y esa noche volvieron a encontrarse en una ciudad distante y diferente que donde se conocieron. Fue realmente incomprensible e increíble. Sigo sin poder superarlo.
Obtuve los números de celular y perfiles de Facebook por cortesía, y porque uno de ellos vivía en San Luis Potosí y tenía y tengo ganas de ir a conocer, pero no figuraba en que creciera una amistad más grande que lo que se vivió ese día.
Un día les mandé mensaje, no recuerdo qué dije pero seguramente era un saludo y saber cómo se encontraban y que supieran que tenían una casa por si gustaban regresar, suelo hacerlo con la gente a la que conozco y me caen bien. Algunos contestan por cortesía y termina la conversación y otros contestan y sigue la plática, como en esta historia. Claro que no fue una gran plática, sólo nos habíamos visto una vez, sin embargo pudimos mantenerla por semanas aunque no nos habláramos diario.
En otra ocasión visité a mi amigo en otra ciudad y coincidimos los tres nuevamente, mi amigo, Hombre y yo, junto con otras personas y pudimos intercambiar palabras y otra aventura.
Esta nueva persona y yo seguíamos mensajeándonos irregularmente por semanas.
Se tuvo la oportunidad de viajar para estar en el festival del globo, pensamos que nuestros amigos en común podrían ir también y así convivir todos, pero no. Asistieron otros amigos de él y todos me trataron muy bien. Fue toda una aventura para llegar, para contactarnos y encontrarnos pues cada quien llegó por su lado. Sólo nos habíamos visto dos veces y cuando nos saludamos no sabíamos muy bien cómo reaccionar sin embargo, un gesto muy lindo de su parte, me ayudó a cargar parte de lo que traía para dormir ese día en el parque. Me pareció que fue muy amable pues bien pudo haberme dejado cargarlo sola, como el chico al que me encontré antes de llegar al lugar. A pesar de que pude haber ido sola a buscar algo de cenar y él quedarse a dormir porque estaba cansado, como sus amigos, me acompañó y pudimos platicar un poco más. Pudo haber tomado camino solo como su amigo para ver los globos por la mañana, pero estuvo a mi lado. Cada quien haciendo lo que quería pero sin alejarse. Después ofrecerme un lugar donde dormir bien, ir a comprar un helado en la tarde y seguir caminando, escuchar lo que le contaba, contarme lo que él sabía y hacía en aquel lugar donde vivió, que ahora no sé si se acuerde de todo eso porque ha pasado el tiempo y a mi se me han olvidado un par de cosas ya. Antes de regresar cada quien a casa me acompañó a Expiatorio por empanadas y un helado, tuvo que regresarse muy rápido pues su camión salía mucho antes que el mío. Tuvo que correr. Lo siento. Te agradezco por lo que hiciste.
Los mensajes siguieron aunque intermitentes, las ocupaciones, los demás amigos, cada quien en su ciudad, todo eso que hace que no hables diario.
El último año la comunicación aumentó aunque sigue siendo de la misma manera, por mensaje de texto y dos acercamientos.
Él supo de mi viaje a Oaxaca, del viaje a la playa, de mi intención de renunciar a mi trabajo, de mi renuncia, de mis próximos viajes, de mis planes de crecer y las nuevas locuras que se me habían ocurrido; en alguna ocasión se enteró antes que los demás porque ha estado ahí, por teléfono y a distancia pero atento a lo que digo, no sé si muy al pendiente o no, si sólo contesta porque tiene un mensaje no leído, qué sé yo, para mí ha sido un buen compañero de vida.
Me mandaba enlaces de páginas que pudieran servirme para lo que estaba planeando, imágenes graciosas y otras de información.
Cuando le dije que iría a CDMX a la semana del emprendedor propuso vernos y de ser posible ver a mi amigo, por quien nos conocimos. Así pasó, aun con los cambios de planes y lo rápido del encuentro estuvo ahí, estuvimos ahí. Conocí lugares que no había conocido y que sola no hubiera visitado. Caminamos mucho, platicamos más. Comimos y comimos, seguíamos platicando. Es muy ocurrente a pesar de verse serio y yo muy simple y todo me hacía reír.
La despedida siempre es difícil cuando la estas pasando bien, al menos para mí lo ha sido.
Seguimos mensajeando.
El siguiente encuentro fue al siguiente mes, fuimos a visitar a la familia y a un evento. No tenía intenciones de avisar a mis amigos porque viven lejos, sólo iba enfocada en la familia y conocer algo nuevo. Como ya les comentaba, él sabía lo que yo iba hacer y lo que quería, así que propuso vernos en este lugar al que tenía muchas ganas de ir, así fue que nos volvimos a ver.
Nuevamente estuvo mi amigo antiguo y pasamos una buena tarde junto a mis primos y otro nuevo amigo (para mí).
Lo que se me ha hecho increíble es que él vive en una ciudad de un Estado, los fines de semana regresa a su verdadera casa que está en otra ciudad y en estas visitas se avienta un viaje de dos horas en trasporte público para cruzar la ciudad donde vive, llegar a la capital y cruzar esta por completo. Él dice que le gusta ver a sus amigos, la aventura, el cotorreo y la fiesta, seguro que sí porque ha hecho esto. De vez en vez me gusta pensar que hay otro motivo, que le gusta verme, estar cerca de mí, aunque no soy la única mujer a la que conoce y tal vez no soy la única por la que viaja de esa manera. No lo sé. Son esas cosas que no sé de él y que a veces pienso que no sabré.
La comunicación sigue entre nosotros y también la distancia. Hoy nos hablamos más seguido que hace un año, las pláticas son más personales cada vez sin embargo lo superficial es predominante.
Es alguien común y tiene cosas que le son muy propias. A veces parece pesimista pero puede resultar muy realista. Despreocupado, mucho a comparación mía, pero atento. Se ve serio pero tiene ocurrencias espontáneas que son graciosas. Es simple en apariencia pero algo me dice que es muy complejo por dentro.
¿Cómo saber qué más es él? ¿Cómo saber si quiere compartir eso conmigo? ¿Cómo saber si tiene otra intención para conmigo? ¿Es necesario saberlo?
Cuando comienzo a hacerme preguntas es cuando el caos mental aparece. El cúmulo de pequeñas cosas que va tejiendo una historia, causalidades entrelazadas que no se sabe cuándo terminarán y si es que lo harán algún día, una historia que crece cada día sin saber realmente para qué. ¿Para qué? Mientras no lo pienso tanto sólo aparece una ligera sonrisa en mi cara pues sé que hay alguien del otro lado de la pantalla, al otro lado de la conexión de internet que me acompaña. Es una pequeña chispa que enciende de vez en cuando para volver a creer que no todo está perdido, que todo es posible.
¡Es igual!
¡Es igual!
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domingo, mayo 22, 2016
Vacaciones al fin.
Se ha tomado la decisión y cuando uno tiene el objetivo, no hay quien lo pare para que lo consiga.> -FB
Se ha aclarado el camino para una de las cosas que ansiaba tener, si bien se cambio el destino, la idea es la misma, viajar en vacaciones.
Aún quedan 20 días para lograrlo, no se sabe qué pasará, qué conoceré y cómo serán esos días, lo que sí estoy segura es que será uno de los mejores regalos de cumpleaños que me haya hecho hasta hora.
El recurso monetario resulta de mi esfuerzo en año y meses de trabajo, de ansiedad, alegrías, sueño, desveladas, enojos, tristezas, desesperación.
La experiencia será inmejorable, lo sé y será también el primer viaje en familia, si vamos los tres, que haremos después de que papá se fue.
Es también el primer viaje que planeo por mí misma, a pesar de que mi mamá ha ayudado hasta hora, siento que es mi viaje, si ellos iban o no no importaba, yo lo iba hacer sin pensar y sin esperar a nadie.
Oaxaca, es uno de los destinos a los que habíamos soñado ir algún día desde hace 13 años, aunque no voy para la época que se pensó, la Guelaguetza, será cumplir uno de los sueños propuestos. Sé que él estará ahí, porque estuvo hace horas cuando se dio el más grande Sí.
miércoles, mayo 04, 2016
May the 4th
A veces me pesa el no tener una pareja, el peso más grande es el de no saber de dónde va a venir, quién será, cómo se dará la relación de conocernos, si es alguien que ya está cerca o es un total desconocido.
Llega a preocuparme y a veces se me olvida.
Trato de ver las cosas buenas de no tener una pareja pero me gustaría tener a alguien a mi lado para compartir momentos.
Necesito paz, tranquilidad. Tengo ocupaciones, tal vez no sean tantas pero abarcan mi día, mis pensamientos, mis planes a futuro, mis metas en la vida.
Siento que voy caminando, sigo avanzando, haciendo lo que debo hacer pero sin saber a dónde me lleva, hasta a dónde pararé.
Quiero re-encontrarme. Hoy él me preguntó si hubo un momento en mi vida en que tenías motivación y todo era bello, disfrutabas todo y te maravillabas de las cosas, yo dije que sí, fue cuando tenía 18 años, más o menos. Recuerdo que no pasaba mucho tiempo para que me diera cuenta de que lo que me rodeaba era genial, era maravilloso, me encantaba estar aquí. Amaba mi vida. Hoy siento que me falta esa chispa para sorprenderme de las pequeñas cosas, para saber que estoy aprendiendo y que es valioso, darme cuenta de que lo que hago hoy dará frutos mañana, y no hacer las cosas con ese pretexto, sino hacerlas porque me sienta bien hacerlo, porque me motiva a crear algo nuevo.
Ya no sé si necesito descanso, si necesito salir con mis amigos, platicarlo, escribirlo, bailar hasta el cansancio, viajar, conocer nuevas cosas, retomar lo que ya conozco, dejar todo y empezar de nuevo, si estoy viendo las cosas desde una perspectiva fatalista, negativa, si estoy desconfiando de mi o de los demás. No sé qué quiero de la vida ni qué espero de ella.
Me he alejado de las cosas que me gustan, me he alejado de mi familia, no he tomado un respiro para mi sola sin dejar de pensar en que debo terminar esto o que vendrá aquello.
¿qué me hace falta? ¿Qué es lo que me sobra? ¿Qué debo dejar y qué debo cambiar?
jueves, abril 21, 2016
Nuevamente no es.
Él supo que me agradaba.
Pusimos fecha para hablarlo, no se pudo.
Eramos lejanos, yo sentía que no podía ni verlo, mucho menos tocarlo.
Semanas después lo hablamos, la respuesta fue un no.
Nos vemos a los ojos sin pena, podemos acercarnos hasta cierto punto, muy diferente a lo que me sucede con otros compañeros.
Hay apertura para hablarnos, de lo que sea.
Pide ayuda, me deja ayudarle. Pido ayuda, se acerca a apoyarme con lo que pueda.
Es muy amable y trato de ser buena con él.
Nuevamente me quedo con el no, tratando de que eso cambie en algún momento aunque sé que él ha tomado su decisión y no se separará de ella.
Mientras tanto soy feliz por las mañanas cuando lo veo llegar, he mejorado mi forma de vestir y debo decir que es en parte por él, me inspira a vestirme mejor, aparte de que ha reconocido en alguna ocasión mi atuendo. No sé si sea sólo él pero el que hayan llegado nuevas personas cambia un poco el ambiente monótono que teníamos en la oficina y me levanta el ánimo. Aprendo cosas nuevas con y sobre ellos y me siento útil al explicarles lo que les hace falta por conocer.
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martes, marzo 15, 2016
Blah...
*Sigo son esta sensibilidad en mis emociones que no sé controlar. Ya no sé si es exceso de trabajo o depresión. Es exagerado cómo me molesto por pequeñeces, como si cada día le fueran aumentando el nivel hasta que no puedo más y exploto cada vez que puedo.
**Ha llegado este chico, nuevamente encuentro muchas similitudes conmigo, le gusta Stephen King y Café Tacvba le gusta bailar, tiene frases pegadas en su cuarto para recordarle quién es y quién quiere ser. Es ingeniero, viste bien, baila (ya sé que ya lo dije, es que es ¡genial!) Conoce a mi prima y bailaron juntos en algún momento de la vida. Desde que llegó me llamó la atención, no lo vi bien la primera vez pero mis compañeros ya me hacían burla con él. He estado conviviendo mucho con él y es agradable, me recuerda a dos personas del pasado lo cual no me está gustando mucho, habla idéntico a "mi hermano" y algunas poses son como las de Lale. Su familia también es de la Ciudad de México, por eso le taconea bien, "hasta romper el piso" como él dice.
Pienso que tal vez debería emocionarme más pero no lo siento, pienso también que sólo deberíamos ser amigos, compañeros de trabajo y salir de vez en cuando en plan de amigos o conocidos que pueden compartir momentos. Cuando me llega la duda es cuando me dicen que nos vemos bien juntos, que esperan que pueda pasar algo más entre nosotros, cuando me hacen notar que se acerca más a mí que a otros compañeros, cuando me cuentan que tiene una buena perspectiva de mi y lo ha expresado y aquella vez en que estaba esperando el momento en que pudiéramos bailar.
Estaba a punto de irme pues ya era tarde y sonó una canción. Él, desde donde estaba, me gritó y estiró su mano para alcanzarme: ¡Susi, ven, ven! Dejé mis cosas y accedí, lo estaba esperando. Al día sigueinte, platicando con una compañera, dijo que en ese momento me buscó, instantáneamente después de que escuchó la canción y saltó, la dejó atrás para buscarme y poder bailar.
Otra compañera comentó que nos veñian bailar y nos veíamos bien.
Bailamos. Yo esperaba que pudiera pasar algo mágico, como pasa en las películas, pero sólo bailamos. Disfruté tanto ese momento, no quería que se terminara.
Para mi era una prueba importante a considerar, saber qué tan bien bailaba y fue lindo.
No sé qué piensa de mí ahora, no sé qué piensa sobre cómo bailo. Me extendió su mano para presentarse e invitarme al cotorreo con él. Habló (habla demasiado) de lugares a los que le gusta ir.
La verdad ya no sé que pensar. Quiero una relación pero no me emociona y pienso que si pasará algo, debo tomarme el tiempo para conocerlo, para que me conozca. Ya se verá. No quiero ni puedo pensar mucho en eso ahora. Sólo lo veo poco tiempo y no es lo suficiente como para iniciar algo. No hablamos fuera del trabajo y, aunque tenemos cosas en común, creo que no somos tan iguales.
Tiene muchas cosas de las que un día imaginé pero no estoy tan emocionada como en veces anteriores. ¿Será que me reservo para sentir eso o sólo es porque estoy cansada y molesta todo el tiempo que no me permito sentirlo?
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martes, marzo 01, 2016
Esperando.
Ya cumplí un año trabajando en Sigue y en Calli Paquini, lo cual me da alegría decirlo pues es una actividad a la que le he dedicado todo este tiempo y ha traído muchas experiencias.
He estado conociendo a nuevas personas, cosa que he descubierto que me gusta hacer. Platicar con ellos, saber quiénes son y aprender nuevas cosas.
Ha habido muchos cambios dentro de Entrenamiento, Gabriela y Miriam se han ido, Natalie está próxima a cambiar de departamento y Noemi deja su puesto para que Liz y Marleth se hagan cargo. Ya lo había expresado, no me considero una persona que asimile fácilmente los cambios sin embargo en esta ocasión he ido paso a paso y no me ha costado tanto trabajo el adaptarme. Al menos hasta ahora.
Hoy hubo una junta con todo el departamento y con las nuevas personas que integrarán el equipo, yo sólo tenía en mente que se anunciaría quién tomaría los nuevos grupos de capacitación. Después de muchos temas por anunciar, llegó el momento esperado y resulta que no estuve ni cerca de tener uno de esos grupos. Quería hacer un berrinche enorme porque he estado esperando ese momento, me encanta estar en grupo a pesar de que al final es cansado, pero esta vez no me tocó. La verdad me sentí triste y un tanto decepcionada porque estaba en mi mente tener uno lo más pronto posible y no tener que esperar tanto como el año pasado.
Carlos sólo volteaba a verme diciendo que yo tomaría uno, que era mi turno, mejor se lo dieron a él, lo cual le impactó porque no lo esperaba.
Ahora tendré que quedarme encerrada tomando y haciendo llamadas, contestando correos y esas cosas, que también tienen su toque de diversión pero que no es lo que esperaba. Me he desmotivado un poco, ya estaba en mi línea basal emocional y con esto he descendido un poco.
:Son sólo dos semanas, pasará rápido. Sigue haciendo tu trabajo como sabes, sigue siendo la mejor.:
sábado, enero 30, 2016
Algo.
Pensé que tenía algo que escribir pero creo que no.
No se me ocurre nada por el momento.
Contaré sobre los recientes hechos de mi vida.
-Pensé, en un momento de aburrición y lucidez, en que algo diferente se podía hacer en mi empleo, se habló y hoy día está por lanzarse. Tal vez quede opacado por un mejor sistema, pero eso pretendo también, mejorar el departamento a pesar de que yo no soy la que manda.
-Tengo unas nuevas amigas, más una que la otra, son Andy y Lore. Nos encontramos en el camino y ha sido muy divertido. Se conocen otras cosas, nuevas formas de pensar y el saber que alguien está igual de loca que tú. Agradezco por haberlas encontrado.
Nuevamente no entiendo por qué dicen que me extrañan, apenas y las conozco y, ahora que me cambié a solo unos lugares, dicen que me extrañan y que todo es aburrido. ¿Cómo te acostumbras a una persona en tan poco tiempo?, ¿cómo se acostumbraron a mí tan pronto?, ¿qué les doy yo que hace que les alegre el día o que se sientan bien cuando estamos juntas? En verdad que no lo hago a propósito, sólo soy yo y ya.
-Iván regresa a casa y seguramente como lo había pensado, pasará mucho tiempo antes de que lo vuelva a ver. Roberto regresó a León, sigue sin hablarme seguido y cuando lo hace dice que vaya a verlo. La verdad es que sí me gustaría pero sé que "caería en sus redes" desde que mis ojos lo vieran. No es buena opción, creo yo, el irlo a visitar. Así que decidí no ir a León con ellos, si ellos vienen a visitarme serán bienvenidos, si no yo no haré el viaje. (Eso digo ahora...)
-Pedro me saluda más seguido (solo dos días), no sé cómo sentirme con eso.
-Comienzo a hablarle más a Omar, es un buen muchacho pero tal vez muy freak. No es que yo no sea tan nerd como él pero no deja de intrigarme lo que pueda tener en su cabeza.
-Pospusieron mis vacaciones. Las había planeado expresmente para marzo pero no me las concedieron así que tendré que esperar hasta junio o julio. Ya se verá.
-Tengo en mente entrar a un diplomado en línea. Dudo en hacerlo pues es desembolsar (Capitalismo), ya no siento tan seguro mi empleo (de donde obtendría los recursos monetarios para solventarlo), sé que no soy muy dedicada en casa para hacer las tareas porque me distraigo (así ha sido siempre), pero me emociona y tengo miedo de no tomar la decisión y después arrepentirme aunque mi miedo al fracaso también está latente, pues sería otra cosa que empiezo y no termino.
-Mi abuelito Julio falleció el 2 de enero de 2016. Ahora que escribo esto creo que no lo he asimilado aún. No había pensado en ello tan detenidamente.
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domingo, diciembre 27, 2015
En donde no te espera nadie.
Llegar a casa después de unas pequeñas vacaciones donde viajaste, una de las mejores cosas que puede haber en la vida, después de ver a tu familia y convivir.
Pensaste que tu mamá y hermano regresarían contigo pero no fue así.
Venir en el camión con tu prima mientras ella te platica que alguien, ese alguien, pasará por nosotras para llevarnos a casa, lo cual es un alivio sin embargo te llenas la cabeza con pensamientos que hace tiempo no tenías: nadie te espera en al estación con un abrazo, nadie que te ayude a cargar una maleta, nadie que te pregunte cómo te fue, nadie a quién mirar y decir "llegué y puedo verte", nadie en casa para abrirte la puerta y correr hacia a ti, nadie que te diga "te extrañé", "pensé en ti", nadie con quien compartir una cena, sencilla pero que al comerla con otra persona sabe mejor, nadie para darte las buenas noches y tal vez acostarse a tu lado hasta que te quedes dormida.
Me gusta estar en casa, me gusta saberme independiente y que puedo hacer las cosas por mí misma y para mí sin embargo hay días en los que preferiría compartirlo con alguien y enseñarle lo feliz que soy con mi vida.
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domingo, noviembre 01, 2015
Soledad.
No quería compartirlo con todos, solamente con quienes son más cercanos y si alguien me preguntaba cómo regresé a casa el viernes después de mi sesión o qué hice saliendo del trabajo el sábado.
No sé cómo sentirme al respecto pues es algo que no acostumbro hacer y por una razón u otra así me ha estado tocando vivir y lo acepto en ese momento. (YOLO)
Llego a pensar que la gente puede extrañarse de mi conducta pero creo que tengo derecho a hacerlo y nadie me lo impide. También que la gente podría pensar que hago esto porque no tengo a nadie más en el mundo, y por un lado yo también lo siento así, pero por otro no quiero llegar de sorpresa con alguien y decirle que salgamos cuando no habíamos planeado nada y tampoco lo quiero hacer por socializar, porque los demás acostumbran a hacerlo así.
No tengo por qué amarrarme a que alguien debe hacer algo conmigo cuando yo tengo las posibilidades y habilidades para hacerlo por mí misma.
Me es raro no avisarle a nadie dónde estoy o qué hago. Desde que salgo sola, porque ya era responsable de mí, he dado señales de vida y mi ubicación por cualquier cosa y siento que algo me hace falta si no lo hago. Pero últimamente he querido experimentar esa sensación de libertad sin tener que depender de alguien, aunque, debo confesarlo, me da un poco de miedo pues pienso que no voy a saber defenderme si algo sucede.
Hoy, mientras estaba en el cine sola, llegaba a mi mente la idea de que la noche es peligrosa y que el regreso a casa podría ser tenebroso. El cruzar la avenida para encontrar un taxi que me llevara a mi casa sería una travesía y que seguramente alguien me estaría buscando y preguntando por mí. Todo eso fue mentira y preocupación (abordando la última parte de que alguien se preguntaría por mi y cómo estoy, reafirma en cierto modo mi creencia de que no soy una persona muy solicitada o que mi presencia puede ser reemplazable en cualquier momento y nadie se daría cuenta de que no estoy. Es triste.)
Entiendo también que por mi parte, el no pedir ayuda o no llamar a alguien para salir, ni tener la costumbre como las personas de mi edad de salir cada fin de semana produce que nadie me llame para invitarme a salir o visitarme en casa. Pero una llamada o un mensaje le da un toque diferente a mi día.
Anteayer, viernes, caminé cerca de media hora para encontrar un taxi, tenía que buscar el lugar adecuado para tomar uno y me llevara a casa pues si tomaba un camión iba a tardar otra hora y media en llegar. Ya que un taxista decidió llevarme, resultó que quería hacer plática, nada interesante y siempre en contra de las mujeres. No sé si esperaba que le ofreciera un café en mi casa o que me enojara con él por decir cosas en contra de mi sexo, cosas que no pasaron. Fue algo incómodo ese viaje.
Saliendo de trabajar el sábado, sin ganas de llegar a casa porque nuevamente estaría sola mientras mi madre está de viaje y mi hermano está de fiesta, decidí hacer eso que, me imaginaba, era el acto de valor más grande para un soltero solitario como yo: ir al cine.
Estaba indecisa entre ir a caminar al centro y comer un churro o realizar esta gran hazaña. Había escuchado que es una buena experiencia, algo que no cualquiera se atreve a hacer y que realizando esto podría estar en paz conmigo misma esté donde esté y con quien esté. Así que opté por hacerlo, aún con miedo.
No sabía qué películas había y me decidí por "Puente de espías", muy buena elección. Compré un Té chai para relajar el alma con algo calientito y saludé y agradecí con una sonrisa a todo el que me atendió.
Pude disfrutar de una buena película, reír cuando quise, hacer gestos cuando lo necesitaba, emocionarme en las escenas, sentarme como quise hasta estar cómoda, tomar de mi vaso cuando lo necesité sin compartir con nadie, tuve una lección de alemán, ruso e inglés, pensamientos diferentes a los que tengo todos los días bajo la rutina y entender que si asistes con alguien lo que vale la pena es poder platicar de lo que vieron, argumentar y aumentar el conocimiento para compartir ese momento, sino es igual que ir solo y como dice el dicho "mejor solo que mal acompañado." Perderle el miedo a estar solo, saber que no va a pasar nada, confiar en que todo estará bien y poder repetirlo porque no le hace mal a nadie, al contrario se viven cosas diferentes y captas otras cosas que no tomas en cuenta cuando vas al pendiente de alguien más o tienes que poner tu atención en otra persona, lo que te dice, lo que quiere o lo que le tienes que contestar.
Fue un buen día, terminé cenando tacos con mi abuelito y recibiendo un abrazo para despedirnos, ya que llegando a casa sólo hay más responsabilidades, una gata caprichosa (bonita pero caprichosa) y una cama destendida para que me acueste a descansar. Todo lo demás es frío e inanimado.
Sigo sin saber qué sentir o cómo o dónde guardar esto dentro de mí. Sólo quería documentar lo que pasó.
domingo, octubre 25, 2015
Hombres 2
Los hombres de mi vida. Se me fue uno, el más grande de todos, lo sigo extrañando, quiero platicarle y oír lo que me diría. A cambio, siguen apareciendo esos hombres que me acompañan y me dan la mano para seguir.
Les agradezco infinitamente que estén acá junto a mí, viviendo a kilómetros de distancia y no nos veamos en días, semanas, meses o años pero tienen un minuto de su vida para hablar conmigo, escucharme y darme palabras de aliento, que me cuenten sobre ustedes y me dejen estar en sus vidas.
¡Los amo por siempre! ♥
Les agradezco infinitamente que estén acá junto a mí, viviendo a kilómetros de distancia y no nos veamos en días, semanas, meses o años pero tienen un minuto de su vida para hablar conmigo, escucharme y darme palabras de aliento, que me cuenten sobre ustedes y me dejen estar en sus vidas.
¡Los amo por siempre! ♥
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Aquí sigo.
Aquí estoy otra vez recurriendo a la escritura. Ya me lo dijo Alberto, busca tu lenguaje para comunicarte y explicarte las cosas, como cuando escribías. También Armando me dijo: sigue escribiendo... Así que he pensado muchas veces en hacerlo pero no quiero solamente hacerlo en un cuaderno y dejarlo al olvido, retomarlo dentro de meses y continuar, sino que quiero publicarlo y saber que otros están ahí viéndolo, me quita más el peso de mis pensamientos, es como si lo compartiera con todos y se dividiera.
Creo que ya debo de dejar de pensar en ello para no regresar a ese estado anímico, juro que es la última vez que lo menciono, quiero plasmarlo para dejar registro de que un día existió y lo superé. Las semanas pasadas no me fue bien en el trabajo, actividad que siento consume mi vida ahora. Llegó un momento de inconformidad dentro de mí, me quejé de todo y todos y a la vez no encontraba quién me escuchara, tenía agotamiento mental, físico, anímico, no sé si hormonal. Me enfermé de la garganta haciendo corajes por personas que, siento, hacen su trabajo pero interrumpen el mío y eso no es justo, si no van a ayudar mejor que no hablen. Se aceptan las llamadas cuando son constructivas, no cuando menos se necesita y cuando menos se tiene la paciencia para tomarlas.
Estaba haciendo por segunda vez lo que vine a hacer, lo que anhelaba que sucediera pero las cosas no resultaron como pensé, tal vez ese fue el error, soy muy susceptible a los cambios, no soy muy buena adaptándome a ellos y de repente este otro Departamento hace lo que quiere, los planes que se tienen planeados hay que cambiarlos pues alguien no se dio cuenta de que no se podía continuar con lo planeado y se hacen modificaciones, indican una fecha para realizar un proyecto y dos días después la cambian y no me dejan descansar más, trabajo en día festivo, cumplo con lo que me piden, alguien la caga y se equivoca y ahora hay que pagar lo que se debe sin que haya un respaldo ni nadie que se ajuste los pantalones para hacerle frente y decir que eso no está bien, que debe haber forma de justificarlo sin que salgamos perjudicados ninguna de las dos partes.
Sigo teniendo tos, no se quita y cuando llego al trabajo aumenta.
Todo esto se reflejó en mi desempeño con mi tercer grupo; yo no estaba en mente, cuerpo y alma por completo con ellas, seguía teniendo la lucha interna entre las opciones que se me presentaban, lo que yo creía podría ser una solución, entre seguir en donde estoy o renunciar y buscar algo mejor, pero la verdad es que este trabajo está bien, de las opciones que ahora tengo para huir es mejor quedarme, aún cuando quiero viajar, descansar más, tener más tiempo para mi.
En esos días en que me sentía explotar, en que ya no creía en nadie, ni en mi, cuando quería que todo terminara, salir huyendo, dejarlo todo y empezar de nuevo, no quería encontrarme con las mismas personas de siempre, que han estado ahí, mil gracias por eso, sino que quería encontrarme con alguien que fuera "nuevo", alguien que no conociera la historia y me sacara de mis pensamientos. Los encontré. Encontré un espacio para platicar con ellos y conocer su perspectiva de las cosas, de mi persona, de su vida y me alegraron el camino. Me regresaron a mi centro, elevaron mi ego debo admitirlo, me alentaron a seguir y a repensar las cosas. Descubrí que no fue un buen momento para tomar a ese grupo y no fue la manera correcta de enseñarles lo que tenían que hacer, eso se reflejó y aceptó toda responsabilidad por ello.
Aunado a ello hablé con mi supervisora y eso alivió mi cuerpo, ya no sentía el nudo en la garganta y el volcán en mi estómago, aunque no quedó todo dicho, sigo guardándome algo que, nuevamente, pensé no era la forma de decirlo para no herirla.
Así que sigo en mi actual empleo con menos ganas de renunciar, sin sentirme tan confiada, recuperándome de los grupos, esperando que ya no haya tantos cambios bobos ni errores pendejos que nos lleven "entre las patas".
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martes, agosto 18, 2015
2 años.
Hoy, por día de la semana, son dos años.
Son dos años en los que no te he visto mas que en fotografías y sueños.
A veces sigo queriendo llegar a casa o esperar a que llegues y preguntarte tal o cual cosa, platicarte lo que viví en el día, que me hables de lo que sabes y me compartas lo que te emociona, lo que amas. Que veas lo que he logrado, hasta donde he llegado, que ahora puedo decir "cuánta razón tenía mi padre".
Agradezco el que me hayas escrito una carta cuando salí de la primaria, es lo que conservo con dedicatoria exclusiva para mi de tu parte y que cada vez que la leo sé que la hiciste con el corazón y, aunque es de hace ya unos ayeres, sigue aplicándose a lo que hoy vivo. Siento que me estás diciendo todo eso que escribiste cada vez que la abro.
Es cierto, ya no te recuerdo a cada instante como al inicio, hay otras personas a las que recuerdo más seguido que a ti, pero cada mañana te veo al abrir los ojos, en mi trabajo estás junto a mi pantalla de la computadora, siempre hay cosas en mi día que me enseñaste y que ahora entiendo a lo que te referías y me da felicidad que me hayas enseñado porque no cualquiera lo sabe, y yo sí gracias a ti.
Trato de no pensar tanto en que ya no estás, en que desapareciste, en que no volverás, en que no te puedo tocar porque me duele mucho y comienzo a llorar, como siempre.
Espero con ansias el viaje a Tlaxcala porque sé que ahí también estás y con mayor fuerza. Estás en la cara de cada uno de los tíos, en el rincón de las casas que nos reciben, en los recuerdos de todos.
Son dos años en los que no te he visto mas que en fotografías y sueños.
A veces sigo queriendo llegar a casa o esperar a que llegues y preguntarte tal o cual cosa, platicarte lo que viví en el día, que me hables de lo que sabes y me compartas lo que te emociona, lo que amas. Que veas lo que he logrado, hasta donde he llegado, que ahora puedo decir "cuánta razón tenía mi padre".
Agradezco el que me hayas escrito una carta cuando salí de la primaria, es lo que conservo con dedicatoria exclusiva para mi de tu parte y que cada vez que la leo sé que la hiciste con el corazón y, aunque es de hace ya unos ayeres, sigue aplicándose a lo que hoy vivo. Siento que me estás diciendo todo eso que escribiste cada vez que la abro.
Es cierto, ya no te recuerdo a cada instante como al inicio, hay otras personas a las que recuerdo más seguido que a ti, pero cada mañana te veo al abrir los ojos, en mi trabajo estás junto a mi pantalla de la computadora, siempre hay cosas en mi día que me enseñaste y que ahora entiendo a lo que te referías y me da felicidad que me hayas enseñado porque no cualquiera lo sabe, y yo sí gracias a ti.
Trato de no pensar tanto en que ya no estás, en que desapareciste, en que no volverás, en que no te puedo tocar porque me duele mucho y comienzo a llorar, como siempre.
Espero con ansias el viaje a Tlaxcala porque sé que ahí también estás y con mayor fuerza. Estás en la cara de cada uno de los tíos, en el rincón de las casas que nos reciben, en los recuerdos de todos.
lunes, marzo 09, 2015
9 de marzo.
Ya por favor, alguien dígame algo, denme un golpe y háganme ver que ya pasó, que no sirve de nada el recordarlo, no me sirve de nada el seguir contando el tiempo.
Sé que espero tener ese sentimiento de enamoramiento de nuevo, lo anhelo en serio, pero sé que no será con él, él no va a volver. Aún así recuerdo la fecha porque fue muy importante para mi. Significó una nueva historia, el hacer realidad algo que ya quería desde hace tiempo y, a pesar de cómo es que terminó, amé ese momento.
Hoy, por número de día, hace un año iniciamos una relación él y yo. No tengo idea de si significó algo para él pero para mi sí lo fue.
Pienso en aviones, en León, Celaya, las caminatas, los tacos, la cuaresma, los autos "Fiesta", algunas facciones y gestos, besos, fotos, canciones, pláticas y experiencias y eso me recuerda a él.
No sé qué espero al contar el tiempo, debo de dejar de hacerlo. Me propongo en pensar menos en eso y recordar lo bueno que me dejó. Debo concentrarme en lo que tengo ahora, volver a ilusionarme en lo que puede pasar, pensar en que alguien muy diferente puede llegar de repente y comenzará otra historia.
domingo, marzo 01, 2015
Sigue Corp.
Sin pensarlo llegó a mi vida. Un lugar que alguien más dejó y me lo dio en las manos. Lo acepté sin saber qué podría pasar.
Una llamada, otra, preguntas por contestar, con el desconocimiento profundo de lo que iba a hacer en ese lugar. Resultó que tiene lo que me gusta: buenas, trabajadoras, amables y muy alegres personas, puedo ayudar a quien necesita y pide ayuda, puedo conocer nuevas personas, entablar una conversación con personas de otras ciudades, aprender muchas cosas nuevas, poner en práctica los aprendizajes ya adquiridos, una hora de comida, mezclilla los viernes, llevar tenis el fin de semana y me pagan por hacerlo.
Fue una semana de trabajo agotadora pero gratificante y vienen muchas más...
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martes, febrero 03, 2015
Perdida.
No sabía a dónde ir, ni qué ser o hacer de mi vida, aún así seguí avanzando. Parecía que habría mejoras pero la verdad hoy sigo igual de perdida que al inicio, con más dudas, más inestable que antes, con un proyecto en el aire, sin respuesta de una oportunidad. Ahora no sé si aplicar a más puestos o seguir esperando.
No hago nada por las mañanas mas que despertar, desayunar, hacer de comer, esperar a que llegue mi mamá o mi hermano y ver televisión, dormir tarde y aburrirme un poco.
Aún tengo miedo por empezar algo nuevo, pero debe haber algo ahí que me emocione, por lo cual me siga sintiendo orgullosa de lo que hago, productiva, agradecida con la vida de estar donde estoy. No puede ser tan malo.
jueves, diciembre 04, 2014
Otro paso hacia la salida.
Creo que ya lo había mencionado, las ganas de escribir a veces aparecen pero mi voluntad se resiste y no salen las palabras y nunca es el momento adecuado para escribirlo.
Hoy necesito plasmarlo en algún lado pues son muchos sentimientos mezclados, contenidos en un sólo cuerpo.
Hace cuatro años y medio estaba nerviosa pues no sabía cómo iba a planearse la fiesta de graduación, mi papá me dijo: deja de preocuparte, primero entra, estudia y ya se verá cuando llegue.
Hoy pedí que mi papá estuviera aquí pero no lo sentí mas que en la mañana rumbo a la universidad cuando sonó una canción en la radio, y hasta que llegué a casa en la noche y me acordé de él por no sé qué razón.
Entré al EGEL con la disposición de hacerlo lo mejor posible para obtener puntaje sobresaliente, el proceso que tuve durante este día frente a una computadora fue de lo más completo, desde esa emoción primera, querer empezar inmediatamente, preguntarme a mí misma qué hacía en esa carrera y qué es en verdad lo que aprendí pues no encontraba respuesta a lo que me preguntaban, pensar que nunca terminaría el examen cuando vi que iba en la pregunta 80 de 134 y mi vista se empezó a nublar, el dolor en el cuello, mi estómago vacío y mi necesidad de comer e ir al baño, terminar de responder y después contestar lo que no contesté y había dejado marcado para poder regresar a ese reactivo, salir y estar desesperada, saciar mis necesidades fisiológicas, distraerme, reírme un poco, regresar a la segunda parte del examen, querer rendirme y dejar sin contestar la mitad de las preguntas, recordar la fantástica historia de cómo no rendirse, "llega hasta donde no puedas", pensar: ya no quiero ser sobresaliente, lo que quiero es terminar, "esto no lo sé, contestaré de forma correcta a lo que pueda", querer platicar con alguien y saber que esa persona se sentía igual que yo, que yo no era la única que se sentía desmoronada moral y profesionalmente, reírnos juntos para aligerar la carga y seguir, querer que eso terminara pero haciendo hasta el último esfuerzo por terminarlo bien, posicionarme de diferentes formas en la silla y en el pequeño espacio que tenía, estirarme y no ser suficiente para calmarme, ese sentimiento profundo de esperanza de que alguien llegara y me salvara, me dijera qué contestar o que no me preocupara, que es sólo una prueba y no importa el resultado para demostrar lo que en verdad eres, saber que había visto eso en clase alguna vez y volver a admitir-me que no entendí nada y que no recuerdo nada sobre el tema, sentir presión primero de si alguien me veía a mis espaldas, después la presión de que mis compañeros van saliendo del salón y cuando volteas quedan muy pocos, salir y no saber qué hacer si reír, saltar, caminar, respirar, tirarme al piso y decir "¡se acabó al fin!", llorar por no sé qué, esperar un abrazo de una persona que no se acercó ni siquiera para dirigirme una mirada o una sonrisa.
Este rito de paso apenas comienza.
Llegar con mi mamá a casa de mis tíos y como siempre todos con una sonrisa esperando lo mejor de mí y yo sin creer que he dado lo mejor, ni siquiera que merezca tanto como para que lo festejen, aunque debo decir que me gusta que lo hagan. Se me hace un nudo en la garganta cada que abrazo a alguien para saludarlo y me felicitan pero no lloro porque creo que me ven fuerte y no quiero que vean que a veces no lo soy, que ya no aguanto, que implica un reto enorme y que me cuesta, pero eso ellos lo saben o se lo imaginan y por eso festejan, porque pude hacerlo y se enorgullecen de mi mucho antes de que yo pueda asimilarlo y me sienta orgullosa de mí misma. Ellos me ayudan a verlo.
Quise, deseé que una persona estuviera a fuera del salón esperándome para felicitarme, para contenerme, para apoyarme, que me bese, me abrace y me diga que me quiere mucho, me tome de la mano y comparta conmigo ese momento, pero nadie ocupa ese lugar aún.
"Querías estar ahí ¿no?, ya estás ahí" me dijo mi mamá cuando me refugié en sus brazos cuando ya no podía más.
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lunes, noviembre 17, 2014
Mi amigo sincero.
Recordé esa vez que estábamos en tu coche, regresamos de un regalo enorme que me diste, fue la primera vez que alguien me enfrentó con el tema y noté el interés por saber de mi sin importar nada más.
Yo estaba pensando en otra persona y tu centrado en mi.
Debo decir que no sabía qué pasaría pues hubo proximidad, pero fue el abrazo y el apapacho más sincero que he recibido, además de un "te quiero" genuino y de muy dentro de ti, lo sé.
Estuviste ese día, antes y estoy segura de que estarás.
Te agradezco infinitamente por eso.
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