¿Y qué se supone que haga?
Aunque te platique y me digas lo que piensas no puedo cambiarlo, no sé cómo...
No era lo que necesitaba en ese momento, pero es lo que tenías y lo acepté con lágrimas en los ojos; sé que no lo sabes porque no te lo dije, sólo hablaste y ya.
Eso que piensas ya me lo han dicho antes, y parece que no lo entiendo y la vida me lo sigue poniendo enfrente y aun así no sé cómo vivirlo.
Con todo y tus ideas reaccionarias, nómadas y tercas, agradezco que estés aquí, sea como sea.
Ahora debo entender esas palabras, no sé cómo lo haré, pero parece que me hace falta vivirlas. Tengo miedo porque no es algo que haya hecho muchas veces, tengo miedo porque me siento perdida y me invitas a perderme, no sé a dónde voy a llegar, si tocaré fondo, cosa que no quiero porque una idea ronda mi cabeza y no me quiero perder de las grandes cosas que se pueden crear en vida.
...La libertad... Mi libertad...
No me confundes, yo ya lo estaba.
